- Tras el triunfo de la Selección Mexicana, miles de fanáticos saturaron la Avenida Revolución de Tijuana para festejar el pase a la siguiente fase bajo un operativo de seguridad coordinado.
TIJUANA, B.C., A 30 DE JUNIO DE 2026.— Lo que comenzó con horas de intensa expectativa culminó en una auténtica fiesta de orgullo nacional en la frontera norte del país, luego de que miles de aficionados celebraran con euforia el histórico pase del Tricolor a la siguiente ronda de la Copa Mundial. El punto de concentración masiva se registró sobre la emblemática Avenida Revolución en la Zona Centro, donde los fanáticos se congregaron para sintonizar el encuentro de la Selección Mexicana a través de la pantalla gigante de alta definición dispuesta por las autoridades locales para el disfrute de la comunidad.
Inmediatamente después del silbatazo final, la emoción desbordada se apoderó por completo del corazón geográfico de la ciudad con cánticos, abrazos colectivos y el ondeado masivo de banderas tricolores. Debido al gran interés ciudadano por atestiguar el encuentro deportivo, el perímetro asignado para el “Baja Fut Fest” alcanzó rápidamente su capacidad máxima de aforo de 5 mil personas. Esta saturación provocó que algunos asistentes intentaran ingresar brincando las vallas de contención, mientras que cientos de fanáticos optaron por permanecer en las banquetas colindantes para no perder detalle de las acciones.
Para salvaguardar la integridad de las familias y turistas que abanderaron la celebración, se desplegó un operativo coordinado de seguridad con la participación de la Policía Municipal, personal de la Dirección de Protección Civil y agentes de la Fiscalía General del Estado. Asimismo, elementos de la Guardia Nacional mantuvieron el control de los accesos viales y de los perímetros de contención peatonal, logrando disuadir incidentes mayores y garantizando un ambiente de orden público durante el desarrollo de los festejos masivos en la vialidad turística.
Con la victoria consolidada en la cancha, las porras, la música urbana y las muestras de júbilo social se extendieron por varias cuadras de la delegación Centro, prolongando las festividades durante la noche. Los comercios establecidos y los prestadores de servicios turísticos del sector reportaron un dinamismo económico favorable derivado del consumo de los asistentes. Con este resultado positivo, la comunidad de Tijuana refrendó su identidad cultural y deportiva, proyectando una atmósfera pacífica en el espacio público mientras se mantiene vivo el sueño mundialista de la escuadra nacional.





