- Baja California cerró 2025 en recesión con un crecimiento negativo de -0.6% y un déficit acumulado de 169 mil empleos en los últimos cuatro años.
TIJUANA, B.C., A 4 DE MAYO DE 2026.- La economía de Baja California ha entrado en un escenario de recesión tras registrar tres periodos consecutivos de crecimiento negativo, según revelan los indicadores más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Roberto Lyle Fritch, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de Tijuana, informó que el cierre de 2025 marcó una contracción de -0.6% a tasa anual en el cuarto trimestre, sumándose a las caídas de -0.8% y -2.0% reportadas en el segundo y tercer trimestre del año anterior, respectivamente. Esta tendencia negativa ha frenado la capacidad de recuperación del estado y pone en riesgo la estabilidad del sector productivo.
El dirigente empresarial subrayó que el déficit de empleo es uno de los efectos más alarmantes de esta parálisis económica. Para absorber el crecimiento natural de su población, Baja California requiere generar entre 30 mil y 40 mil nuevos puestos laborales anuales; sin embargo, las cifras del IMSS muestran un retroceso crítico. Al cierre de 2025, el estado registró 1 millón 798 mil 763 trabajadores asegurados, una cifra que representa la pérdida de más de 49 mil empleos formales en comparación con octubre de 2022. Al sumar los empleos no creados, el déficit acumulado en los últimos cuatro años asciende a más de 169 mil plazas laborales.
La crisis también ha impactado profundamente la supervivencia de las unidades económicas. Lyle Fritch reveló que, en promedio, se pierden 823 empresas cada mes en la entidad. Este fenómeno afecta principalmente a las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), que constituyen el 96% del tejido empresarial del estado. Los factores señalados como detonantes de este cierre masivo incluyen el incremento sostenido en costos laborales, el aumento de impuestos y la carga de prestaciones, los cuales no han sido compensados con estímulos gubernamentales suficientes para garantizar la sostenibilidad operativa de los negocios.
Ante este panorama, el CCE Tijuana hizo un llamado urgente a los tres niveles de gobierno para establecer una mesa de trabajo coordinada y generar un diagnóstico preciso que permita revertir la caída. Lyle Fritch reiteró que, aunque el sector empresarial mantiene su compromiso de generar empleos y fortalecer la actividad productiva, es indispensable implementar medidas de competitividad que detengan la informalidad y fomenten la creación de nuevas oportunidades. El objetivo, concluyó, debe ser recuperar el dinamismo de Baja California y evitar que el rezago económico continúe erosionando la calidad de vida de las familias en la región.





