- En la colonia Nacozari de Mexicali, se localizó el cuerpo sin vida de Aida Valenzuela, de 54 años, con múltiples heridas causadas presuntamente por el ataque de 17 perros. Personal del CEMCA aseguró a los animales, mientras que la Policía Municipal detuvo preventivamente a un hombre en el lugar. Los familiares de la víctima rechazaron la agresión animal como causa única y exigieron indagar un posible homicidio, quedando el esclarecimiento del caso a cargo de la Fiscalía General del Estado mediante la necropsia del SEMEFO.
MEXICALI, B.C., A 10 DE JULIO DE 2026.— Una trágica y confusa escena conmocionó a los residentes de la colonia Nacozari la mañana de este viernes, luego de que una mujer de 54 años de edad fuera localizada sin vida en la vía pública con severas huellas de violencia. Aunque el informe inicial señala como causa del deceso el ataque multitudinario de una jauría de canes, los deudos de la víctima rechazaron de forma tajante dicha hipótesis legal, denunciando la línea de un probable homicidio doloso perpetrado por el propietario de los animales, lo que desencadenó el arresto preventivo de un civil y el inicio de una carpeta de investigación por parte de la fiscalía estatal.
El hallazgo del cadáver se registró aproximadamente a las 06:17 horas en las inmediaciones del cruce vial conformado por la avenida Blas López y la calle I. Elementos de la Dirección de Seguridad Pública Municipal acudieron tras recibir reportes sobre una fémina ensangrentada e inconsciente en la acera, la cual era rodeada de forma agresiva por numerosos ejemplares caninos que obstaculizaban el paso peatonal. Al confirmarse el fallecimiento, se requirió la intervención urgente de técnicos del Centro Municipal de Control Animal (CEMCA), quienes desplegaron un cerco de captura para neutralizar y asegurar a los 17 perros involucrados en el incidente.
La víctima fue identificada formalmente por sus familiares como Aida Valenzuela. Los allegados detallaron a las autoridades que el cuerpo presentaba desgarramientos tisulares masivos y la amputación traumática parcial de una de sus extremidades superiores a causa de las mordeduras; no obstante, manifestaron sospechas fundadas en torno al dueño del predio donde deambulaban los animales, sugiriendo una agresión dirigida. Durante el desarrollo del operativo pericial, agentes preventivos esposaron y trasladaron a un varón en calidad de presentado. Corresponderá a los médicos legistas del Servicio Médico Forense (SEMEFO) dictaminar, mediante la necropsia médica de ley, si el paro cardiorrespiratorio fue inducido de forma directa por las lesiones de la jauría o por violencia previa.





