- El cuerpo sin vida de un hombre maniatado de sus extremidades y con huellas de violencia fue localizado en una zona cerril adyacente al bulevar 2000, a la altura del fraccionamiento El Laurel, delegación Presa Rural de Tijuana. Informes de las corporaciones indican que la víctima presentaba rastros de haber sido arrojada desde la cima de la colina. Agentes de la Fiscalía General del Estado procedieron al procesamiento de la escena y ordenaron el traslado del cadáver al Servicio Médico Forense para su identificación.
TIJUANA, B.C., A 13 DE JULIO DE 2026.— El hallazgo del cadáver de un hombre con visibles huellas de tortura física y marcas de ejecución generó un despliegue operativo de los tres órdenes de gobierno en la periferia este de la mancha urbana. El hallazgo ocurrió durante las primeras horas de este lunes en las inmediaciones de una zona cerril que colinda con una de las vías de comunicación de mayor incidencia delictiva del municipio, lo que obligó al resguardo inmediato perimetral por parte de los cuerpos de infantería militar y policial para preservar los indicios criminalísticos en la escena.
El reporte del hallazgo se formalizó minutos antes de las 06:00 horas sobre el corredor del bulevar 2000, justo a la altura del fraccionamiento El Laurel, demarcación correspondiente a la delegación Presa Rural. Unidades de patrullaje preventivo de la Policía Municipal acudieron como primeros respondientes y se adentraron en un área desértica de cerro, donde confirmaron la localización de una víctima del sexo masculino que se encontraba atada de pies y manos con ligaduras plásticas. Informes extraoficiales recabados en el lugar indicaron que el cuerpo presentaba una trayectoria de arrastre y múltiples contusiones causadas por una caída libre, lo que hace presumir de manera técnica que el individuo fue arrojado por sus captores desde la cumbre de la colina hacia el acotamiento.
Agentes estatales de investigación adscritos al Grupo de Delitos contra la Vida de la Fiscalía General del Estado (FGE) y peritos del área de criminología procesaron la escena para recolectar casquillos, huellas dactilares y elementos de fijación fotográfica que contribuyan al esclarecimiento de la carpeta de investigación. Elementos del Ejército Mexicano y de la Guardia Nacional reforzaron los filtros de seguridad periféricos en las vías de acceso a El Laurel para resguardar las labores del personal ministerial. Los restos de la víctima fueron levantados por personal calificado y trasladados a las instalaciones centrales del Servicio Médico Forense (SEMEFO) con el objetivo de realizar la autopsia de ley y determinar las causas de muerte de este homicidio culposo, permaneciendo el cuerpo en calidad de desconocido.





